La Ciencia

Estamos realizando estudios de vacunas preventivas y anticuerpos ampliamente neutralizantes (bnAb, por su sigla en inglés) contra el VIH. Existen muchas vacunas comunes que probablemente usted haya recibido: la vacuna contra la poliomielitis, la vacuna contra el sarampión/paperas/rubéola (MMR, por su sigla en inglés) y la inyección contra la gripe, entre otras. ¡Esperamos encontrar una inyección contra el VIH y agregarla a la lista!

A diferencia de algunas de estas vacunas, la vacuna contra el VIH no contiene VIH ni vivo ni muerto, por lo que no hay forma de que una vacuna contra el VIH pueda causar una infección. Los anticuerpos ampliamente neutralizantes (bnAb) son el último avance en la investigación sobre prevención del VIH. Cuando se estudian con análisis de laboratorio, los bnAb parecen poder bloquear infecciones causadas por muchas cepas diferentes del VIH encontradas en todo el mundo. Muchos de nuestros estudios de bnAb se realizan en colaboración con la Red de Ensayos de Prevención del VIH (HPTN).

  • ¿Cuál es la diferencia entre los bnAb y las vacunas?

    En las investigaciones tradicionales, las personas reciben una vacuna y los científicos esperan para ver si el cuerpo responderá y producirá anticuerpos contra el VIH. En los estudios de bnAb, omitimos ese paso y les administramos los anticuerpos directamente a las personas; hacemos esto por medio de infusiones intravenosas, lo que comúnmente se conoce como “recibir una infusión IV” o, en algunos casos, con inyecciones tradicionales en un músculo o debajo de la piel. Otra diferencia es que los anticuerpos que el cuerpo produce naturalmente como respuesta a una vacuna pueden sobrevivir mucho tiempo, pero normalmente estos bnAb elaborados en el laboratorio sólo sobreviven unos meses, por lo que las personas deben recibirlos en un cronograma regular.

  • ¿Qué son los anticuerpos ampliamente neutralizantes o bnAb (se pronuncia “be-nab”)?

    La mayoría de los anticuerpos que nuestro cuerpo produce sirven específicamente para una bacteria o virus en particular. El VIH representa un desafío porque tiene muchas cepas diferentes que se encuentran en diversas partes del mundo, por lo que hacer una vacuna global es difícil. Sin embargo, los bnAb bloquean muchas cepas diferentes del VIH que se encuentran en todo el mundo, incluidas más del 90 % de las muestras globales analizadas. En los últimos años, se han descubierto muchos bnAb nuevos y se están evaluando en estudios de manera individual y en combinaciones. Los anticuerpos trabajan para bloquear infecciones y es imposible que causen una infección por VIH.

  • 1. ¿Cómo funcionan las vacunas?

    Las vacunas se usan para enseñarle al sistema inmunitario de nuestro cuerpo a combatir las bacterias y los virus que pueden causar enfermedades. Esa respuesta depende especialmente de dos partes principales del sistema inmunitario: los anticuerpos y los linfocitos T. Los anticuerpos previenen las infecciones y los linfocitos T ayudan a limpiar las células infectadas si se produce una infección. Una vacuna le puede enseñarles a los anticuerpos y a los linfocitos T cómo se ve el VIH para que nuestro cuerpo esté preparado para combatirlo más rápido si en algún momento estamos expuestos al VIH.

  • 2. ¿Qué contiene una vacuna?

    Puede imaginar la elaboración de una vacuna como hacer un sándwich. ¿Qué tipo de sándwich es el mejor? Podría ser de pavo con queso en pan integral o de ensalada de huevo en un cruasán u otras 50 opciones. De la misma manera, los científicos están analizando muchas opciones diferentes de lo que funcionaría mejor como vacuna contra el VIH. Esto implica el uso de genes y proteínas copiadas del VIH y elaboradas en un laboratorio para usarlas en la vacuna (como el relleno del sándwich). Nunca se usa VIH real, ni vivo ni muerto, así que es imposible que las vacunas causen una infección por VIH. También debemos pensar qué transportará esos genes y proteínas (el “pan” de nuestro sándwich). Del mismo modo, evaluamos muchos tipos diferentes de transporte que incluyen, por ejemplo, otros virus y ADN. Al igual que un sándwich, a veces las vacunas necesitan un poco de ayuda para tener más sabor, por lo que añadimos adyuvantes para fortalecer la respuesta inmunitaria. ¡Puede imaginar que las vacunas son como mostaza o salsa picante! Cuando se comunique con nosotros, podremos darle más información sobre las vacunas y los adyuvantes específicos que se usan en cualquier estudio en particular.

  • 5. ¿Necesitamos una vacuna u otros métodos preventivos si tenemos la profilaxis previa a la exposición (pre-exposure prophylaxis, PrEP)?

    Profilaxis previa a la exposición significa usar medicamentos para prevenir una infección por VIH. Truvada® es un comprimido aprobado para la PrEP que es muy eficaz para prevenir el VIH cuando se toma todos los días. No es una vacuna, ya que no imita el VIH ni le enseña al sistema inmunitario a combatir la infección. Es un comprimido que también se usa para tratar el VIH. La PrEP es una gran herramienta de prevención, pero la única forma en la que se ha eliminado cualquier enfermedad infecciosa es a través de una vacuna (como la viruela) y la mayoría de los científicos coincide en que necesitamos una para controlar por completo y con el tiempo erradicar la epidemia del VIH.

    Además, una estrategia de prevención, como la PrEP, puede no ser adecuada para todas las personas. Contar con otras opciones como los bnAb le brinda a cada persona la flexibilidad necesaria para elegir entre sus propias opciones de prevención del VIH.